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Starship despegó con 26 satélites y logró por primera vez entrar en órbita terrestre

El cohete de SpaceX despegó desde Starbase, Texas, en el vuelo 14 del programa. Aunque uno de sus motores presentó una falla durante el ascenso, la nave alcanzó la velocidad necesaria para completar la inserción orbital.

SpaceX concretó el lanzamiento del vuelo 14 de Starship desde Starbase, Texas, en una misión que marcó un nuevo avance para el desarrollo del sistema espacial de la compañía.

El despegue ocurrió a las 7.46, hora local, con el encendido de los 33 motores Raptor del propulsor Super Heavy. El sistema, de 123 metros de altura, inició el ascenso con la nave Ship instalada sobre la primera etapa.

Uno de los principales objetivos de la misión era alcanzar la órbita terrestre y poner a prueba distintos sistemas de la nave. Tras la separación de las dos etapas, el Super Heavy tenía previsto realizar una maniobra de descenso y amerizaje en el Golfo de México.

Una falla no impidió alcanzar la órbita

Durante el ascenso se produjo el apagado inesperado de uno de los tres motores Raptor diseñados para funcionar en condiciones de vacío.

La situación generó dudas sobre la continuidad de la maniobra orbital, pero los ingenieros determinaron que la nave podía seguir con el plan. Los tres motores Raptor de nivel del mar permanecieron operativos y Starship alcanzó la velocidad necesaria para completar la inserción en órbita.

Para mantenerse alrededor de la Tierra, una nave debe alcanzar una velocidad cercana a los 28.000 kilómetros por hora. A esa velocidad, la trayectoria combina la caída permanente hacia el planeta con el desplazamiento suficiente para acompañar la curvatura terrestre.

Starship puso en órbita 26 satélites

Uno de los momentos centrales de la misión fue el despliegue de 26 satélites Starlink V3, destinados a ampliar la red de internet satelital de SpaceX.

Los dispositivos fueron liberados de manera individual desde la bodega de carga de la etapa superior. Tres de ellos incorporan cámaras que permitirán observar el exterior de Starship y evaluar el estado de sus losetas térmicas.

El material será utilizado para analizar el comportamiento de la nave antes de su regreso a la atmósfera.

Un vuelo previsto de unas 10 horas

El plan de la misión contempla que la etapa superior realice alrededor de seis vueltas a la Tierra durante unas 10 horas.

Luego, Starship deberá encender nuevamente sus motores para abandonar la órbita e iniciar el reingreso atmosférico. El objetivo es que la nave complete un amerizaje controlado en el océano Pacífico, al oeste de Chile.

Para este vuelo, SpaceX no programó la captura del propulsor Super Heavy mediante los brazos mecánicos de la torre, conocidos como Mechazilla. La compañía optó por un descenso sobre el mar mientras continúa el desarrollo de una nueva versión del sistema.

Cambios tras el vuelo anterior

SpaceX introdujo modificaciones en distintos componentes del Super Heavy y actualizó el software de los motores después de los inconvenientes registrados durante el vuelo 13.

En aquella misión se habían detectado señales de acumulación de hielo durante la etapa final del descenso. Los cambios incorporados para este nuevo lanzamiento buscan aportar información para futuras pruebas y para el desarrollo de las próximas versiones de Starship.

El programa es considerado estratégico para los planes de SpaceX de transportar grandes cargas hacia la órbita y también para futuras operaciones vinculadas con Artemis, el programa de exploración lunar de la NASA que contempla el uso de una versión lunar de Starship.

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