El fotógrafo que siguió a Bowie durante años ahora revela su archivo más íntimo
Denis O’Regan fotografió al músico británico durante décadas y acompañó unas 200 presentaciones. Una selección de 800 imágenes, entre conocidas e inéditas, llegó al Festival de Cine de Venecia con una experiencia inmersiva de fotografía y sonido.
David Bowie vuelve a aparecer en Venecia, pero esta vez no sobre un escenario. Su rostro, sus giras y también sus momentos más cotidianos forman parte de una instalación que reúne 800 fotografías tomadas por Denis O’Regan, el fotógrafo que siguió al músico durante años alrededor del mundo.
La muestra, “Bowie: Unseen | Unheard”, se presenta hasta el 12 de septiembre en la sección Venice Immersive del Festival Internacional de Cine de Venecia.
Las imágenes fueron seleccionadas de un archivo de más de 10.000 fotografías acumuladas por O’Regan a lo largo de su relación profesional con Bowie.
De fan a fotógrafo oficial
La historia empezó mucho antes de que O’Regan trabajara con Bowie.
En 1973, cuando todavía era joven, asistió al último concierto del artista como Ziggy Stardust en el Hammersmith Odeon de Londres. Según recordó años después, salió de aquella función convencido de que quería dedicarse a la fotografía.
Dejó entonces su trabajo como suscriptor de seguros y comenzó su carrera profesional.
A fines de los años 70 empezó a documentar la escena punk londinense. Poco después llegó una oportunidad inesperada: Bowie lo incorporó como fotógrafo oficial de la gira Serious Moonlight, en 1983.
La consigna era simple: fotografiarlo todo.
Más de 200 conciertos
O’Regan tuvo una libertad poco habitual para moverse durante las giras. Podía fotografiar desde distintos lugares y registrar tanto los conciertos como los momentos que ocurrían lejos del escenario.
Continuó acompañando a Bowie en sus giras de 1987 y 1990, hasta completar alrededor de 200 conciertos.
Su archivo muestra al artista frente a miles de personas, pero también en situaciones mucho más íntimas: descansando en un barco en Bangkok, junto al Muro de Berlín o recorriendo un centro comercial en Singapur.
Son imágenes que muestran al músico más allá del personaje público.
Fotografías que habían quedado olvidadas
Mientras preparaba la exposición, O’Regan volvió a revisar sus archivos y encontró fotografías que había olvidado e incluso algunas que no sabía que todavía conservaba.
La selección combina imágenes conocidas con otras que nunca habían sido exhibidas.
La propuesta de Venecia busca además recuperar el contexto de cada fotografía. Las imágenes se presentan acompañadas por paisajes sonoros, fragmentos de música de Bowie, composiciones de su pianista Mike Garson y los propios comentarios del fotógrafo.
La intención, según O’Regan, no es simplemente mirar hacia el pasado, sino volver por unos minutos al instante en que cada fotografía fue tomada.
Una relación construida detrás de la cámara
Entre fotógrafo y músico se generó una relación basada en años de convivencia y trabajo.
O’Regan recuerda que Bowie incluso solía preguntar dónde estaba cuando no lo encontraba durante una gira.
Una de las escenas que más recuerda ocurrió en Bangkok. Bowie descansaba sobre la parte delantera de un barco mientras O’Regan, parado sobre él, tomó una fotografía desde arriba siguiendo la curva del río.
Décadas después, esa imagen forma parte de un archivo que permite volver a mirar a Bowie desde otro lugar: no solo como estrella mundial, sino como una persona observada durante años por alguien que estuvo muy cerca de su vida cotidiana.
A veces, la mejor forma de volver a una época no es escuchar una canción: es mirar una fotografía tomada justo en ese momento.
